martes, 1 de septiembre de 2009

Revolucionarios invitan a marcha contra el autoritarismo

Los dirigentes revolucionarios Rafael Venegas, Juan Carlos Ayala, José Teixeira, Robin Rodríguez, Héctor Sánchez y Andrés Eloy Salazar del partido Vanguardia Popular, invitaron a la población para la marcha que se efectuará este sábado 5 de septiembre en la ciudad de Caracas con destino a la Fiscalía General de la República, para reafirmar la voluntad del pueblo venezolano de no ceder ante el autoritarismo y la represión desatada por el actual régimen.

Rafael Venegas quien asumió la vocería del grupo, recordó que en la actualidad existen 2200 ciudadanos en el territorio nacional con régimen de presentación ante los tribunales por haber ejercido el derecho a la protesta. Sin contabilizar la lista de perseguidos y prisioneros políticos en el país; agresividad que según Venegas tiende a profundizarse, cuando la propia Fiscal Luisa Ortega Díaz llegó al descaro de proponer la penalización de lo que ella calificó de “delito mediático”; tratando de justificar las agresiones a la que fueron victimas varios periodistas en Caracas por parte de grupos violentos del oficialismo, exigió la renuncia de estos comunicadores sociales calificándolos de provocadores, y ahora plantea abrir juicios a los dirigentes sociales, sindicales o políticos que ejerzan su legitimo derecho a la protesta y al disentimiento.



Los dirigentes de Vanguardia Popular también señalaron que la actual embestida represiva y autoritaria, obedece a una estrategia para tratar de callar el descontento de los trabajadores y el pueblo, que cada día se manifiesta con mas fuerza en la calle contra Chávez y su falsa revolución que aplica de manera silenciosa un paquetazo económico que contempla la negación de las mas elementales reivindicaciones de los trabajadores, entrega a consorcios internacionales nuestra soberanía condenándonos al atraso económico, hipoteca al país, incrementaron la corrupción y no han resulto ninguno de los graves problemas que aquejan al país a pesar de los grandes recursos que han manejado por concepto de altos precios de petróleo e impuestos a la población. Por estas razones marcharemos en Caracas este sábado hacia la fiscalía.



Teléfono de contacto: 0414.024.94.58

martes, 14 de julio de 2009

El falso dilema entre izquierda y derecha

Ingeniero Héctor José Sánchez
Dirigente nacional de Vanguardia Popular
La situación política presente en Honduras, ha desatado en Venezuela y en el mundo un verdadero torneo de acusaciones mutuas entre quienes, por una parte, suponemos que ubicándose en una supuesta posición de izquierda, acusan a la “derecha” de ser la responsable; y por la otra, aquellos que, sin identificarse nunca como de derecha, señalan a la “izquierda” como la verdadera causante de ésta. Ambos bandos han escogido el plano de las normativas legales internacionales y constitucionales para disputarse a la opinión pública; presentándose como los máximos defensores de dicha legalidad, y logrando alinear, cada uno, a sus propios seguidores.

En la primera fila del sector que acusa a la “derecha” se ubica el presidente Chávez y sus acólitos de distintos niveles. Estos han construido su discurso con base en la larga historia intervencionista de los Estados Unidos, a las características que han asumido los conflictos sociales en Centroamérica, y al papel que, para mantener su dominio sobre el poder político y económico en esos países, han jugado las clases de los terratenientes y el gran empresariado junto con el estamento militar; cuyos intereses han estado permanentemente ligados a las transnacionales norteamericanas. Mientras, a la cabeza de quienes acusan a la “izquierda”, se colocan principalmente los factores que han sido, directa o indirectamente, cómplices de las atrocidades cometidas en toda la América con la excusa de impedir el avance de la “subversión comunista”; los cuales, para justificar su posición en la actualidad, establecen una relación manipulada a partir de las experiencias del llamado “socialismo real”, vividas anteriormente en la Unión Soviética, China, etc., y contemporáneamente en Cuba y Venezuela.

Ambos grupos actúan con total cinismo y desparpajo; pues, cuando han tenido necesidad de preservar sus mezquinos intereses y mantener el poder, han demostrado no tener el menor escrúpulo para violentar las normas internacionales ni las constituciones de sus propios países. Es muy demostrativo el caso de la OEA, pues, Cuba fue expulsada de su seno cuando le pareció conveniente a los intereses de los norteamericanos y de sus socios minoritarios en ese organismo. La excusa: Cuba se había declarado comunista, por lo tanto, no era ya un país democrático; aunque si era considerado así durante la dictadura de Fulgencio Batista, tal cual como eran reconocidos como miembros con plenitud de derechos, todas las sanguinarias y brutales dictaduras militares que florecieron en nuestro continente para la época. Asimismo, eran parte de esta organización, sin ningún problema, países considerados muy democráticos como Méjico y Venezuela; donde sin embargo, se produjeron y se continúan produciendo, múltiples violaciones a los derechos humanos que, en algunos momentos, han llegado a ser tan extremas como la conocida masacre de cientos de obreros y estudiantes realizada en la Plaza de Tlatelolco de la Ciudad de Méjico, así como también lo fueron la de Yumare, la de Cantaura y la del 11 de abril de 2002 en nuestro territorio. En todos estos casos, la exigencia principal de los masacrados era: democracia. Con la nueva administración del presidente Barack Obama en la Casa Blanca, se generaron algunos cambios en la política internacional norteamericana, que determinaron el perdón otorgado al país caribeño y la invitación a reintegrarse a la organización; la cual no fue aceptada por la jerarquía del gobierno cubano con Raúl Castro a la cabeza, y dio pie para que éste desatara una andanada de furibundas críticas y denuestos contra ella. Sin embargo, lo vemos ahora, formando parte del coro del ALBA, haciendo exigencias a la OEA para que intervenga en Honduras; lo que por supuesto, indica su reconocimiento a este organismo.

Para ninguno de los dos grupos cuenta, por ejemplo, que Manuel Zelaya sea un muy rico empresario proveniente de una de las más rancias familias de la oligarquía de su país, ligada a escabrosos episodios de masacres y violaciones de derechos humanos contra los campesinos y a operaciones internacionales antisubversivas que han dejado profundos rastros de torturas, desapariciones y muertes; y tampoco, que haya sido uno de los principales dirigentes del partido Liberal (socio del bipartidismo hondureño), aliado indiscutible del gobierno norteamericano y fiel representante de una de las facciones de estos grupos que hoy se disputan el poder en la nación centroamericana. Para los “izquierdistas”, Zelaya es un dirigente que se ubica en el campo del “socialismo” que lidera Chávez; y para los “derechistas” también. Para los “derechistas” y los “izquierdistas”; Lula, que fue un destacado dirigente de las corrientes troskistas y dirige un gobierno “socialista” que le cae bien a los “derechistas”, y Evo Morales, que aún se mantiene como cabeza visible de movimientos campesinos e indigenistas, o como Raúl Castro, que formó parte de la dirección de una triunfante lucha guerrillera, son tan líderes de la “izquierda” como Zelaya, del cual ya hemos referido sus antecedentes, o como Rafael Correa, de formación socialcristiana y títulos universitarios obtenidos en prestigiosas universidades extranjeras, o como Hugo Chávez, que es un militar que se rindió después de haber dirigido un fracasado golpe y ahora encabeza un régimen despótico, antipopular y antinacional.

Actualmente podemos ver como con el mayor descaro, Chávez y sus lacayos exigen la intervención de la OEA en Honduras para garantizar que se respete a un gobierno electo democráticamente; pero éste mismo no respeta la soberanía popular expresada en los resultados electorales y violentados de múltiples maneras, así como tampoco la Constitución de su propio país. Observamos como en Venezuela y en el mundo hay sectores que, diciéndose democráticos, justifican el Golpe de Estado, la intervención de los militares en calidad de árbitros de la sociedad, y estimulan que se siga el ejemplo de los hondureños, bajo la premisa de que “es necesario para impedir el avance del chavismo y el comunismo”. Vemos como Chávez y su combo, llaman “gorilas” a los gobernantes y militares que detentan el poder en Honduras, mientras que en Venezuela, los sectores opuestos a su régimen lo acusamos también a él de golpista, militarista y “gorila”.

Lo cierto es, que los verdaderos y legítimos intereses de los pueblos latinoamericanos no se encuentran expresados en ninguno de estos dos extremismos; que como pudimos ver, constituyen las dos caras de una misma moneda. Los verdaderos demócratas y revolucionarios estamos en la obligación de desenmascararlos y señalar el rumbo correcto; estamos en el deber de colocarnos a la vanguardia de la lucha por cambios en profundidad que signifiquen tiempos de democracia, soberanía, progreso, desarrollo y bienestar social.

Teléfono de contacto: 0424.337.49.72

viernes, 5 de junio de 2009

Desde mi rincón de perseguido


Robin Rodríguez
Dirigente de Vanguardia Popular

Aun recuerdo a la actriz venezolana Crisol Carabal con lagrimas en ojos, diciendo que no se había pronunciado antes contra el cierre de RCTV, porque sentía miedo; sin embargo dio un paso al frente para fijar su posición sobre uno de los tantos atropellos cometido por esta falsa revolución, aquel 27 de mayo de 2006. Ese episodio hizo que recordara extractos de un significativo escrito titulado DESDE MI RINCON DE PERSEGUIDO:

Hace años aquel hombre llamado Jesús, levantó la voz por encima del murmullo y dijo: “Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia” “. Esas palabras son la mejor herencia que hemos recibido hoy; las mismas que retumban en los campos, en las fábricas, en las universidades, en las cárceles y por esos caminos donde somos atropellados por esa espada injusta, que aun no corta a quienes la manejan.

Por causa de la justicia muchos de mis camaradas han padecido cárceles, torturas, persecuciones y muerte. Pero la patria y el futuro de las nuevas generaciones nos obligan mantenernos firmes en nuestros principios.
Cuando este sistema carcomido y putrefacto sea un simple recuerdo de la historia; cuando deje de existir la politiquería, la dependencia económica que nos condena al subdesarrollo; cuando la democracia deje ser letra muerta para convertirse en realidad; cuando elevemos la intelectualidad y la conciencia política de nuestro pueblo…. Seremos recordados con respeto y alegría, por esas generaciones libres de injusticias y desigualdades….
Éramos unos niños y otros adolescentes, que nos rebelamos contra gobiernos que no respondían a los intereses del pueblo y del país. Unos años antes lo hicieron Argimiro Gabaldon, Américo Silva, Fabricio Ojeda, Simón Sáez Mérida, Alberto Lovera, Tito González Heredia, El Chema Saher y una larga lista de revolucionarios que representan a miles de hombres y mujeres que lucharon por el bienestar colectivo. En honor a la memoria de los mártires de la lucha revolucionaria en Venezuela, repudio la asquerosa corrupción que caracteriza a los jerarcas de esta falsa revolución; la entrega de la soberanía económica de la nación al capital transnacional en el negocio petrolero y el endeudamiento con una banca que hoy en día es controlada por el capital de los sectores monopólicos a escala mundial.
Muchos de los militares que reprimieron salvajemente al pueblo durante el estallido social del 27 de febrero de 1989 y que cazaban a los revolucionarios para asesinarlos; ahora se dicen revolucionarios y bolivarianos. Mientras que algunos luchadores sociales y de izquierda asumen un silencio cómplice ante un caudillo militarista como Hugo Chávez y en algunos casos, forman parte de los nuevos saqueadores y cúpulas podridas que han profundizado los males estructurales del país. Actitud que los condenará ante la historia, como traidores a los ideales de esos hombres y mujeres que regaron su sangre en la búsqueda de una verdadera democracia, el progreso, el bienestar colectivo y el rescate de nuestra soberanía.
Pero la debilidad del régimen comienza a sentirse por la creciente desilusión de la población, ante los males sociales y económicos que la aquejan, el rechazo a la asquerosa corrupción, por la promoción de la división y el enfrentamiento entre el pueblo venezolano, por la incapacidad gerencial y otros males que amenazan con una nueva sacudida político-social. Esto explica su ofensiva autoritaria contra toda expresión de disidencia (Globovisión incluida) y sus maniobras para que el debate se centre en sí es o no comunista (es fascista en lo político y neoliberal en lo económico); para evitar el debate sobre los problemas reales como la delincuencia, el desempleo, las contrataciones colectivas, la hipoteca del país, la inflación o los problemas en la salud publica.

miércoles, 3 de junio de 2009

Ex-comandante guerrillero fija posición sobre la revolución de Chávez

A finales de los años 60 y principios de los 70; el movimiento revolucionario venezolano fue derrotado y cundió el escepticismo y confusión; las posibilidades de cambio se veían muy difíciles, los partidos políticos que venían impulsando la lucha revolucionaria estaban golpeados, divididos y con mucha confusión ideológica. Mientras tanto la dominación burguesa se acentuaba y sus principales partidos AD y COPEI, junto a FEDECAMARAS, CTV y otras organizaciones; consolidaron el sistema bipartidista y por lo tanto se acentuó los vicios encabezados por la corrupción, la indolencia y la prepotencia, estos dos partidos copaban todos los espacios y así comienzo el principio del fin.

Pudieron resolver los problemas del pueblo, desarrollar al país y abrir los cauces democráticos. Pero se transformó en una pesadilla, el carnet del partido era obligatorio para acceder a empleos u otras reivindicaciones, el congreso y el poder judicial se corrompieron y aparecieron ante el país como ejemplo de podredumbre. Miraflores era el centro del poder y arrastraba al país hacia el desastre.



En medio de todo esto, los jóvenes nos organizamos contando con algunos camaradas que tenían un nivel de experiencia bastante aceptable. Pero lo que destacaba eran las ganas de luchar por un cambio profundo en la patria. Definiéndonos marxista-Leninista, salimos como patria o muerte a fundar un partido revolucionario al servicio de la clase obrera y otros sectores explotados. Esta tarea se hizo muy difícil ya que no se permitía una oposición autentica y combativa, el sistema se defendía con una represión bestial, la tortura, la cárcel y los bombardeos estaban a la orden del día en el país que se vendía como la mejor democracia de América latina.



Éramos muy jóvenes, nuestro promedio de edad andaba por los 23 años y el sistema todo se arrojaba contra nosotros para casarnos. El ejército era usado para tan criminal tarea y el SIFA y el cuerpo de cazadores eran sinónimos de muerte y crueldad. En medio de esa situación tan delicada y compleja debíamos ratificar nuestro compromiso de lucha al lado del pueblo por lo cual éramos patria o muerte y la sangre de nuestros mas queridos camaradas, la tortura, la cárcel y la clandestinidad ratificaban cada día ese compromiso. Desde la lucha armada y los instrumentos utilizados para vincularnos al movimiento de masa, desarrollamos una oposición seria y responsable que no daba tregua a los gobiernos de AD y COPEI; manteníamos el enfrentamiento, la crítica y la esperanza del triunfo de la justicia.



El sacudón del 89 señaló claramente que el pueblo no aguantaba mas y marcó el fin del bipartidismo; lamentablemente la fuerzas revolucionarias no tenían un desarrollo para asumir el poder y las fuerzas burguesas se movieron desesperadamente buscándoles una salida a crisis y así apareció en el escenario político la candidatura de Hugo Chávez Frías como una carta del capital financiero (ya habían experimentado con Rafael Caldera), con un discurso incendiario y una palabrería revolucionaria hueca; en nombre de la revolución se comenzó a enterrar las posibilidades revolucionarias y una vez mas el pueblo fue burlado.



Chávez es hoy en día un caudillo autoritario que despilfarra el dinero del pueblo, las reivindicaciones populares son aplazadas indefinidamente el desempleo no ve solución, la vivienda tampoco, la inseguridad tiene al país arrinconado y todo esto en nombre de una supuesta revolución popular y antiimperialista.



Los patria o muertes de Chávez son amantes de la vida fácil, traficantes de maletines cargados de dólares, demagogos sin limites, indolentes al extremo y autoritarios; ellos nadan en la abundancia y el soberano esperan solución a sus problemas y recibe migajas y promesas cualquier parecido con los 40 años del punto fijismo es una cruel realidad.



En marzo de 2006 nació Vanguardia Popular, ratificando nuestro compromiso con el pueblo y alzando sus consignas de lucha, una revolución verdadera solo puedes ser impulsadas por un autentico partido revolucionario, desde Vanguardia Popular estamos claros en eso y estamos trabajando en ese sentido, la esperanza florece en el cielo de la patria, hombres y mujeres debemos mantener una movilización permanente, en esta lucha aprenderemos y defenderemos un cambio político que enrumbe al país hacia una verdadera democracia, el progreso y bienestar social.




RUBEN GONZALEZ
Primer comandante del desmovilizado
Frente guerrillero Américo Silva (FAS)
Dirigente Nacional de Vanguardia Popular
Teléfono: 0416.368.15.57
EMAIL: CONFRUTRUZU@YAHOO.COM

jueves, 28 de mayo de 2009

El Fascismo Tropicalizado Parte III

Ing. Golfredo Dávila
Secretario General de Vanguardia Popular –Zulia


Con el esbozo que hoy se presenta, sobre la economía y la ideología de los regímenes fascistas, se concluye un capítulo con el que se aspira haber contribuido al debate y la caracterización del régimen chavista, a los fines de ir levantando una propuesta unificada.

Históricamente, los fascistas asumen el control social y político del país, pero no tienen un plan económico definido, lo moldean acorde a la coyuntura de los sectores económicos, pero en lo esencial, estos regímenes se plantearon la autarquía y el desarrollo industrial, es decir, pretendían ser autosuficientes, aun cuando se decían anticapitalistas eran aliados del gran capital en combinación con un control estatal sobre la economía, sin embargo no lograron más éxito que las economías capitalistas liberales de las democracias burguesas de Europa o del capitalismo de Estado del extinto bloque soviético. Ahora bien, el régimen fascista objeto de nuestro análisis, se configura bajo la égida de capitalismo de Estado sustentado por la renta petrolera que le permite desarrollar un populismo ramplón, en combinación con políticas neoliberales de destrucción y a su vez concentración de capitales, que hacen que el pueblo pague los platos rotos de la crisis, con el recorte del presupuesto, mayores impuestos y mayor endeudamiento público, además, se hace acompañar de una política internacional basada en el reparto de petrodólares, de una postura napoleónica enfermiza de creerse el padre de una Latinoamérica convertida en una sola nación, por lo tanto diversificar la economía sería para él un contrasentido, en el entendido de que ello afectaría las economías de los países aliados y le complicaría su ingreso al MERCOSUR.

Con respecto a la ideología, algunos opinan que el fascismo no es una ideología, en tanto no es fácil detectar a que intereses de clase representa, que no sean los intereses personales del jefe o caudillo, esto puede o no ser compartido, lo que sí es cierto es que parte importante de la izquierda venezolana de todos los tiempos adversa al régimen por considerarlo autoritario, militarista y de derecha y buena parte de la derecha lo adversa porque lo considera de izquierda, socialista o comunista y sin embargo, estos sectores junto con la centro derecha y la centro izquierda conformaron en el 2002 la extinta Coordinadora Democrática y hoy buscan caminos de unidad para enfrentar de mejor manera al régimen. Pero, como del gobierno y su política económica se benefician de mejor manera importantes sectores del capital, la oligarquía financiera y grandes transnacionales, entonces, por definición se inscribiría dentro de la derecha, así mismo, algunos lo tildan de izquierda por su discurso y sus 10 años de promesas de redención de los pobres, claro, muchos de estos sectores le acompañan por su condición de oportunistas, algunos por el bozal de arepa, otros por la confusión que genera su fraseología revolucionaria, lo que es más claro y evidente es que la base social de apoyo del régimen está formada mayoritariamente por sectores sin ideología, que son caldo de cultivo del fanatismo y la violencia y del discurso que exacerba el odio y el resentimiento social.

La oligarquía y los sectores sociales que apoyan al régimen, tendrán que hacer conciencia del daño que éste causa, que el engaño, la mentira, el insulto, el culto a la violencia y la demagogia fenecerán. Que el terror y miedo que pretende generar, se le revertirá, el saber popular es claro, cuando alguien infunde miedo es porque tiene miedo, además, el antídoto contra el fascismo es la cultura democrática existente en nuestro pueblo, que ha demostrado no tener miedo, sin negar que existe frustración e impotencia al ver que no se le escucha y al observar el abuso de poder, pero algo clave, es que no se ha dejado arrastrar por las provocaciones, es un pueblo prudente que se está organizando para la lucha.
Debe trabajarse por construir una nueva mayoría, se requiere de unidad y de un liderazgo que se desenvuelva con inteligencia y claramente identificado con los cambios, con la justicia, el progreso y la democracia.

La autonomía Universitaria


Ing. Héctor Sánchez
Secretario General de Vanguardia Popular de Aragua
La autonomía universitaria ha sido una presa permanentemente codiciada por el autoritarismo gubernamental en nuestro país; indistintamente del ropaje con que se haya revestido en un determinado momento. Basta con retroceder un poco hacia el pasado reciente para confirmar esta aseveración. No se requieren muchas explicaciones para precisar su situación durante los períodos dictatoriales de los generales Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez; pero quizás se necesite algo más, para evidenciar lo ocurrido durante los gobiernos posteriores al 23 de enero de 1958, fecha en la cual el último de los nombrados huyó precipitadamente del país.
En el marco de las aspiraciones a vivir en democracia y libertad que el pueblo venezolano aspiraba haber conquistado a partir de ese momento; que quedaron formalizadas como derechos en la Constitución del año 1961, se restablece la autonomía universitaria; pero al poco tiempo, con la excusa del combate a la subversión, ésta es fuertemente golpeada durante los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964) y Raúl Leoni (1964-1969). Para finales de la década de los 60, habían quedado prácticamente derrotadas las denominadas organizaciones de izquierda; las cuales habían desarrollado en ese período la táctica de lucha armada para acceder al poder. Esto permitió que, en su primer gobierno (1969-1974), el Dr. Rafael Caldera impulsara la llamada política de “pacificación”; sin embargo, no impidió que procediera al allanamiento policial-militar de las principales universidades autónomas del país y lograr, por parte del Congreso Nacional de la época, la aprobación de su famosa Reforma a la Ley de Universidades, que dio paso a la creación del CNU, a la reducción del cupo, a los exámenes de admisión, a la proliferación de universidades experimentales (sin autonomía), etc. La aprobación de dicha reforma, significó un importante cercenamiento a la autonomía universitaria de manera “legal”.
Estas políticas, sumadas a las periódicas reducciones presupuestarias y a la intervención directa del poder ejecutivo en las universidades no autónomas, continuaron siendo utilizadas por los diferentes gobiernos que siguieron a éste; incluyendo al actual. Tratando de presentar las restricciones como simples medidas administrativas plenamente justificadas, los diversos grados de autoritarismo que han caracterizado a nuestros gobiernos, han utilizado el cerco presupuestario como una de sus armas favoritas para intentar hacer de la autonomía letra muerta. Pero los de antes y los de ahora, se han encontrado siempre con la firme decisión de los universitarios de convicciones democráticas, de no permitir que tal cosa ocurra. Tampoco han faltado nunca, los pusilánimes que han querido vender la autonomía a cambio del plato de lentejas que les ofrecen.
En todas las oportunidades anteriores, universidad y pueblo, pueblo y universidad, han salido a luchar juntos para no dejarse arrebatar lo que por derecho les pertenece. Esta vez, no puede ser de otra manera. Sin distingos de ningún tipo, los universitarios más conscientes y dispuestos estamos en la obligación de ponernos al frente; de estimular a los desganados, de unir y organizar las fuerzas, de dirigirlas en la lucha y desenmascarar las pretensiones del gobierno y de sus agentes infiltrados. A los universitarios de Aragua nos corresponde hacerlo en nuestro estado. Las dificultades y limitaciones que presentan las direcciones gremiales, han determinado que carezcamos en la actualidad de políticas, de planes y de organización adecuados para afrontar, con posibilidades de éxito, la dimensión de un conflicto que traspasa los límites de cada uno de nuestros gremios y núcleos universitarios por separado; que traspasa además las fronteras de nuestro estado y se convierte en un problema de toda la sociedad venezolana. Estas razones obligan a tomar medidas de emergencia; orientadas a superar las dificultades presentes y por venir, entre las cuales pueden estar las siguientes:

1. Constituir de inmediato un organismo con todos los estudiantes, profesores, empleados y obreros, sean o no directivos gremiales, dispuestos a asumir responsablemente la dirección de la lucha a nivel regional (Comité Universitario de Conflicto); que trace las orientaciones al resto del movimiento y se dedique a fortalecerlo; que convoque a todos los universitarios, incluyendo a sus representaciones formales, a unir y organizar las fuerzas para enfrentar este nuevo zarpazo autoritario.

2. Constituir en cada facultad o departamento y núcleo universitario un organismo similar (Comité de Conflicto), conectado y estrechamente relacionado con el anterior.

3. Promover una intensiva campaña de reuniones y asambleas intergremiales para informar, organizar a las bases del movimiento y legitimar los Comités Universitarios de Conflicto.

4. Desarrollar jornadas de propaganda y agitación dentro y fuera de los núcleos universitarios.

5. Organizar foros, conferencias, etc. dentro y fuera de los recintos universitarios.

6. Establecer relaciones de mutua solidaridad y coordinación de luchas con distintos sectores de la sociedad (magisterio, otros trabajadores, estudiantes de educación media, vecinos, colegios universitarios, partidos políticos, ONG, etc.).

7. Impulsar y privilegiar la movilización de calle.



¡LA AUTONOMIA PERTENECE AL PUEBLO Y SE DEFIENDE EN LA CALLE!
¡IMPULSEMOS LOS COMITES UNIVERSITARIOS DE CONFLICTO!

miércoles, 6 de mayo de 2009

El Fascismo Tropicalizado Parte II

Ing. Golfredo Dávila
Secretario General de Vanguardia Popular-Zulia

En el artículo anterior dijimos que en el fascismo se corporativizan las organizaciones sociales al Estado y se ejerce un control absoluto y totalitario sobre la sociedad; por fundamentarse en el irracionalismo se exaltan las emociones, el fanatismo, se destierra la reflexión, coloca la voluntad y la acción por encima de la razón y da rienda suelta al uso de la manipulación, los símbolos y los mitos para conectar al caudillo con la historia y sus héroes, además, aplasta la pluralidad de ideas. Para seguir describiéndolo, hoy hablaremos de las causas del fascismo y su propaganda.


En Italia, la revolución fascista tuvo su origen en el nacionalismo frustrado, la desmoralización y los humillantes efectos de la primera Guerra Mundial, la anarquía registrada en las instituciones principalmente las encargadas de las finanzas públicas, la crisis moral (corrupción), la inflación, el caos económico, el derrumbe del sistema parlamentario y el desprecio por la vieja generación gobernante, cuyos miembros eran repudiados como "asquerosos parásitos que se alimentaban de la mejor sangre de la nación", aspectos que tuvieron mucho que ver con el auge de los sentimientos revolucionarios y el radicalismo, cosa que aprovecha Mussolini, quien conquista la voluntad popular a través de la identificación de un “nosotros” herederos de las glorias pasadas del Imperio Romano, que le sirvió además, para justificar las aventuras militares contra pueblos vecinos. Igualmente, Hugo Chávez llega al poder en medio de una profunda crisis económica y un fuerte deterioro de la institucionalidad democrática, abusa del bolivarianismo y de los petrodólares que le sirven para comprar aplausos y apoyos de gobernantes de otros países.



El radicalismo de Mussolini nunca tuvo su origen en una convicción sincera y reflexiva sino en la necesidad vital de su
personalidad de dar cauce a sus inclinaciones rebeldes, en un mitin el 23 de marzo de 1925, decía, “¡aquí estoy, porque no puedo resistir a la tentación de hacer que escuchéis mi voz!”, imagínenlo en cadenas diarias. Este ejemplo nos sirve de enlace con el abuso de poder que Chávez hace a través de la propaganda; el excesivo culto a la personalidad, la exaltación hasta el cansancio de su imagen, sus largas peroratas, que generan procesos dañinos de alienación de la población, disociación, división ficticia, violencia, inseguridad, odio, entre otros.



Así mismo, el régimen cumple cabalmente con los 11 principios de Joseph Goebbels, jefe de la propaganda Nazi, veamos 3 de ellos: “Principio de simplificación y del enemigo único; adoptar una única idea, un único símbolo, e individualizar al adversario en un único enemigo”, escuálidos, golpistas, terroristas, agentes de Bush, apátridas, pitiyanquis; “Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los errores o defectos propios, respondiendo al ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”, frente a cada crisis, inventa un trapo rojo, insulta, descalifica, provoca hechos de violencia, de tal manera que lo noticioso no sean los problemas más graves, como el desempleo, la inseguridad, el crimen, la inflación, la corrupción, la regaladera, la persecución y represión política en contra de la oposición; “Principio de orquestación: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad.”, es evidente que el presidente y otros voceros tienen 10 años repitiendo hasta el cansancio las mismos ofrecimientos, muchos cayeron en su trampa, pero ya no puede ocultar su fracaso, a pesar que repita mil veces sus mentiras. Y no tiene excusas, porque es el presidente que ha contado con más recursos y poder en toda la historia del país y sin embargo, aplasta la democracia con el autoritarismo, pisotea la constitución, quiebra el aparato productivo en función del “desarrollo endógeno”, habla de soberanía y hoy somos más dependientes que antes, se vanagloria del éxito de las misiones, mientras se agravan los problemas sociales y responde a la participación protagónica con gas del bueno.




0414.630.89.92
E-mail: golfredodavila@yahoo.es

domingo, 3 de mayo de 2009

El arte de la guerra


Así como es valido en la guerra, en el juego de ajedrez, en un campeonato deportivo o en la competencia comercial; conocer las debilidades y fortalezas del adversario, como las nuestras, para diseñar una estrategia que nos conduzca a la victoria. Debemos aplicarlo en la política; sobre todo cuando tenemos un contendor muy escurridizo, manipulador y perverso como Hugo Chávez, quien tiene una mesa situacional atenta de las inquietudes políticas de la población y bien informada sobre los movimientos y debilidades de sus opositores.

Tal como lo dijo el viejo de Sun Tzu hace más de 2500 años: La guerra esta basada en el engaño y en la utilización de las debilidades del adversario; “Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egotismo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega”.

Recordemos que lo fundamental en la lucha contra este perverso adversario, es atacar su estrategia; incidir en la vacilación de sus aliados y ser contundentes en la ofensiva política para canalizar los deseos de cambio de los venezolanos. Por esta razón, es que no debemos caer en sus provocaciones que buscan crear un estado de necesidad y angustia, orientada a la desmoralización de la población que lo adversa; puesto que aplica los principios de Sun Tzu: “Cuando el enemigo está descansado, sé capaz de agotarle; cuando está bien alimentado, sé capaz de hacerle pasar hambre; cuando está descansando, haz que se mueva”. Otras herramientas utilizadas por Chávez y la mesa situacional de Miraflores, podrán encontrarlas en los 11 principios de Joseph Goebbels que fueron implementados por Adolfo Hitler en al manejo de las emociones del pueblo alemán.

Para contribuir en la ubicación de las herramientas utilizadas por Chávez, podemos señalar parte de los 11 principios de Joseph Goebbels:

-. Carga sobre el adversario tus propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
-. Calla sobre las cuestiones sobre las que no se tienes argumentos y disimula las noticias que favorecen el adversario.
-. Agrupa a tus adversarios en una sola categoría (escuálidos), para facilitar el ataque y el descrédito.
-. Recurre a los complejos, odios y prejuicios sociales o raciales para jugar con las emociones de la población
-. Hay que emitir constantemente informaciones a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

Debilidades que debemos superar los adversarios del régimen:

-. La falta de una correcta caracterización de Hugo Chávez y su régimen. Situación que es reforzada por las corrientes anticomunistas existentes en la oposición y su marcada presencia mediática.
-. Dejar de ver a los afectos de Chávez como un movimiento monolítico.
-. Carencia de una estrategia que rompa con las acciones inmediatistas y parciales.
-. Carencia de una plataforma de lucha que permita orientar las luchas del pueblo y la falta de una propuesta programática que se transforme en una esperanza real para el país.

0414.829.24.93

miércoles, 29 de abril de 2009

Trabajo voluntario y falsa revolución socialista bolivariana

Orlando Chirino

Siempre hemos dicho que el trabajo voluntario en el marco del capitalismo es esclavitud, y en Venezuela, más allá del
discurso seudo-izquierdista del gobierno, el capitalismo sigue gozando de muy buena salud.
Esa retórica engañosa del gobierno, que pretende imponer a la gente
trabajar sin cobrar, que les exige laborar horas extras gratis, no es más que una estafa encubierta tras las fotos del Che manejando un tractor o cortando caña.
Pero hay una "pequeña" diferencia entre la Venezuela de hoy, donde burócratas y boliburgueses se llenan la boca con la palabra socialismo, y la Cuba de los años sesenta, donde se construía realmente el socialismo, se expropió a la burguesía y al imperialismo, mientras el criminal bloqueo avalado por las burguesías latinoamericanas, iba paralelo a los atentados contra la economía, la infraestructura del país, así como contra trabajadores, campesinos y voluntarios alfabetizadores.

En aquella situación, el trabajo voluntario de todo el pueblo, en defensa de la revolución, se convirtió en una necesidad urgente e imperiosa en el marco de la lucha contra la reacción burguesa e imperialista. Nada de eso esta ocurriendo en Venezuela, de allí que tratar de establecer un parangón entre las dos realidades resulta tramposo. En Venezuela el trabajo voluntario que promueve el gobierno entre empleados públicos, trabajadores de las Misiones y comunidades, no es más que tercerización y flexibilización laboral, reproduciendo lo peor de la explotación capitalista. En nuestro caso, trabajar sin recibir una contraprestación, matizado con el cuento de que se estaría construyendo al "hombre nuevo", con una nueva conciencia social, es falso y absolutamente alejado de la realidad.

Si ya de por si en el capitalismo el trabajo es explotación y extracción de plusvalía en beneficio del patrón, y en detrimento de la satisfacción de las necesidades de hombres y mujeres, imaginemos el significado profundamente retrógrado que es trabajar de gratis en ese contexto.

Por otra parte, el supuesto trabajo voluntario promovido desde el gobierno, tiene mucho de explotación y muy poco de voluntario. Esto sucede debido a que se hace bajo presión y chantaje, particularmente en el caso de los trabajadores del sector público que en su gran mayoría se encuentran contratados a tiempo determinado. Negarse a realizar este trabajo en cualquier empresa del Estado, puede significar perder el empleo como consecuencia de la no renovación del contrato.

Por otra parte, se les pide trabajo voluntario
mientras los funcionarios y burócratas se enriquecen indebidamente, convirtiéndose en la nueva boliburguesía del país. En el caso de las comunidades y Misiones es simplemente una estafa, ya que se les hace creer que esto significaría una mayor conciencia política y social, que iría en beneficio de la construcción de un socialismo inexistente que oculta la corrupción y los desmanes de los burócratas rojos, rojitos.

Por todo ello siempre rechazaremos imponer este tipo de trabajo voluntario en el contexto del capitalismo, y seguiremos luchando por el derecho de los trabajadores a tener un empleo digno y productivo, un salario acorde al trabajo desplegado y a las necesidades del trabajador; derecho a contratación colectiva y a organización sindical libre y autónoma del gobierno y los patronos, así como a la huelga como instrumento de lucha y defensa de los intereses y derechos de los trabajadores. La lucha por estas reivindicaciones básicas es parte indisoluble de la pelea por el verdadero socialismo y por un gobierno de los trabajadores y el pueblo.

martes, 28 de abril de 2009

Revolucionarios contrarios a Chávez

Robin Rodríguez
Dirigente de Vanguardia Popular


Los métodos y la intensidad de la represión aplicada por Chávez, debemos analizarlo como un asunto político, puesto que estamos ante un régimen en decadencia, donde el autoritarismo y la represión seguirán en ascenso como ultima alternativa para sostenerse en el poder. Los escándalos mediáticos, su disfraz de revolucionario y de redentor de los más pobres, sus falsos discursos antiimperialistas y todas esas maniobras que le permitieron confundir a la población, se agota cada vez mas; dado que los venezolanos siguen deseosos de un cambio profundo que le garantice una verdadera democracia, el progreso económico, el bienestar social y la soberanía de la nación; cuestión que está falsa revolución no esta en capacidad de satisfacer.

Hoy mas que nunca debemos mantener firmeza y coraje para enfrentar la agresividad del régimen; pero de igual manera debemos atinar en la conducción política del complejo proceso que vive el país. No basta la protesta o movilizaciones de calles (por muy grande puedan ser), debemos acompañar las acciones del pueblo dotándolas de una plataforma de lucha que resuma sus reivindicaciones concretas, para facilitar su coordinación, concatenándolas con una propuesta programática que apunte a la solución de los problemas económicos, sociales, morales e institucionales que afectan al país. Debemos estimular las acciones de calles pero dotando al movimiento de masas y factores políticos de una estrategia para enfrentar esta falsa revolución; al mismo tiempo debemos cerrarles el paso a las corrientes reaccionarias y aventureras, que pretenden utilizar el malestar del país, para producir acciones que estarían condenadas al fracaso y servirían de justificación para el régimen en el descabezamiento del movimiento opositor.

La teoría revolucionario nos indica que cada momento histórico concreto, amerita un análisis y un tratamiento concreto. De allí ubiquemos que en lo inmediato no esta en juego la cristalización del proyecto histórico de los factores políticos y sociales que nos oponemos al régimen autoritario de Chávez, se requiere una amplia unidad para enfrentar a la reencarnación de Adolfo Hitler en nuestro país. El autoritarismo y la represión no solo se manifiestan contra los sectores de la oposición; dirigentes sindicales simpatizantes al régimen también han sido objetos de atropellos por el solo hecho de defender los intereses de clase obrera y dirigentes de partidos políticos que lo han respaldado, han sido maltratados por no acogerse al capricho de un partido único, que busca acallar cualquier disidencia interna, propio de un régimen militarista.

Pero esta amplia unidad contra el autoritarismo, no debe ser impedimento para que los sectores de izquierda y del progresismo contrarios a esta falsa revolución, busquemos mayor integración para el fortalecimiento de esta corriente. Sobretodo cuando necesitamos desenmascarar en el terreno político y teórico, “el sancocho ideológico" llamado SOCIALISMO DEL SIGLO XXI. El cual representa al fracasado neoliberalismo como políticas orientadas a la expansión de los monopolios mundiales; donde este régimen ha convertido a las transnacionales en socios en la explotación de nuestro petróleo y el gas; el sector financiero internacional aumentó sus ganancias mientras que el país incrementó su deuda externa y han quebrado la escasa productividad que poseíamos; como políticas de claro corte neoliberal, que incrementaron la dependencia de la nación, pero que Chávez disfraza perversamente con posturas seudo revolucionarias.



0414.829.24.93