jueves, 28 de mayo de 2009

El Fascismo Tropicalizado Parte III

Ing. Golfredo Dávila
Secretario General de Vanguardia Popular –Zulia


Con el esbozo que hoy se presenta, sobre la economía y la ideología de los regímenes fascistas, se concluye un capítulo con el que se aspira haber contribuido al debate y la caracterización del régimen chavista, a los fines de ir levantando una propuesta unificada.

Históricamente, los fascistas asumen el control social y político del país, pero no tienen un plan económico definido, lo moldean acorde a la coyuntura de los sectores económicos, pero en lo esencial, estos regímenes se plantearon la autarquía y el desarrollo industrial, es decir, pretendían ser autosuficientes, aun cuando se decían anticapitalistas eran aliados del gran capital en combinación con un control estatal sobre la economía, sin embargo no lograron más éxito que las economías capitalistas liberales de las democracias burguesas de Europa o del capitalismo de Estado del extinto bloque soviético. Ahora bien, el régimen fascista objeto de nuestro análisis, se configura bajo la égida de capitalismo de Estado sustentado por la renta petrolera que le permite desarrollar un populismo ramplón, en combinación con políticas neoliberales de destrucción y a su vez concentración de capitales, que hacen que el pueblo pague los platos rotos de la crisis, con el recorte del presupuesto, mayores impuestos y mayor endeudamiento público, además, se hace acompañar de una política internacional basada en el reparto de petrodólares, de una postura napoleónica enfermiza de creerse el padre de una Latinoamérica convertida en una sola nación, por lo tanto diversificar la economía sería para él un contrasentido, en el entendido de que ello afectaría las economías de los países aliados y le complicaría su ingreso al MERCOSUR.

Con respecto a la ideología, algunos opinan que el fascismo no es una ideología, en tanto no es fácil detectar a que intereses de clase representa, que no sean los intereses personales del jefe o caudillo, esto puede o no ser compartido, lo que sí es cierto es que parte importante de la izquierda venezolana de todos los tiempos adversa al régimen por considerarlo autoritario, militarista y de derecha y buena parte de la derecha lo adversa porque lo considera de izquierda, socialista o comunista y sin embargo, estos sectores junto con la centro derecha y la centro izquierda conformaron en el 2002 la extinta Coordinadora Democrática y hoy buscan caminos de unidad para enfrentar de mejor manera al régimen. Pero, como del gobierno y su política económica se benefician de mejor manera importantes sectores del capital, la oligarquía financiera y grandes transnacionales, entonces, por definición se inscribiría dentro de la derecha, así mismo, algunos lo tildan de izquierda por su discurso y sus 10 años de promesas de redención de los pobres, claro, muchos de estos sectores le acompañan por su condición de oportunistas, algunos por el bozal de arepa, otros por la confusión que genera su fraseología revolucionaria, lo que es más claro y evidente es que la base social de apoyo del régimen está formada mayoritariamente por sectores sin ideología, que son caldo de cultivo del fanatismo y la violencia y del discurso que exacerba el odio y el resentimiento social.

La oligarquía y los sectores sociales que apoyan al régimen, tendrán que hacer conciencia del daño que éste causa, que el engaño, la mentira, el insulto, el culto a la violencia y la demagogia fenecerán. Que el terror y miedo que pretende generar, se le revertirá, el saber popular es claro, cuando alguien infunde miedo es porque tiene miedo, además, el antídoto contra el fascismo es la cultura democrática existente en nuestro pueblo, que ha demostrado no tener miedo, sin negar que existe frustración e impotencia al ver que no se le escucha y al observar el abuso de poder, pero algo clave, es que no se ha dejado arrastrar por las provocaciones, es un pueblo prudente que se está organizando para la lucha.
Debe trabajarse por construir una nueva mayoría, se requiere de unidad y de un liderazgo que se desenvuelva con inteligencia y claramente identificado con los cambios, con la justicia, el progreso y la democracia.

La autonomía Universitaria


Ing. Héctor Sánchez
Secretario General de Vanguardia Popular de Aragua
La autonomía universitaria ha sido una presa permanentemente codiciada por el autoritarismo gubernamental en nuestro país; indistintamente del ropaje con que se haya revestido en un determinado momento. Basta con retroceder un poco hacia el pasado reciente para confirmar esta aseveración. No se requieren muchas explicaciones para precisar su situación durante los períodos dictatoriales de los generales Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez; pero quizás se necesite algo más, para evidenciar lo ocurrido durante los gobiernos posteriores al 23 de enero de 1958, fecha en la cual el último de los nombrados huyó precipitadamente del país.
En el marco de las aspiraciones a vivir en democracia y libertad que el pueblo venezolano aspiraba haber conquistado a partir de ese momento; que quedaron formalizadas como derechos en la Constitución del año 1961, se restablece la autonomía universitaria; pero al poco tiempo, con la excusa del combate a la subversión, ésta es fuertemente golpeada durante los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964) y Raúl Leoni (1964-1969). Para finales de la década de los 60, habían quedado prácticamente derrotadas las denominadas organizaciones de izquierda; las cuales habían desarrollado en ese período la táctica de lucha armada para acceder al poder. Esto permitió que, en su primer gobierno (1969-1974), el Dr. Rafael Caldera impulsara la llamada política de “pacificación”; sin embargo, no impidió que procediera al allanamiento policial-militar de las principales universidades autónomas del país y lograr, por parte del Congreso Nacional de la época, la aprobación de su famosa Reforma a la Ley de Universidades, que dio paso a la creación del CNU, a la reducción del cupo, a los exámenes de admisión, a la proliferación de universidades experimentales (sin autonomía), etc. La aprobación de dicha reforma, significó un importante cercenamiento a la autonomía universitaria de manera “legal”.
Estas políticas, sumadas a las periódicas reducciones presupuestarias y a la intervención directa del poder ejecutivo en las universidades no autónomas, continuaron siendo utilizadas por los diferentes gobiernos que siguieron a éste; incluyendo al actual. Tratando de presentar las restricciones como simples medidas administrativas plenamente justificadas, los diversos grados de autoritarismo que han caracterizado a nuestros gobiernos, han utilizado el cerco presupuestario como una de sus armas favoritas para intentar hacer de la autonomía letra muerta. Pero los de antes y los de ahora, se han encontrado siempre con la firme decisión de los universitarios de convicciones democráticas, de no permitir que tal cosa ocurra. Tampoco han faltado nunca, los pusilánimes que han querido vender la autonomía a cambio del plato de lentejas que les ofrecen.
En todas las oportunidades anteriores, universidad y pueblo, pueblo y universidad, han salido a luchar juntos para no dejarse arrebatar lo que por derecho les pertenece. Esta vez, no puede ser de otra manera. Sin distingos de ningún tipo, los universitarios más conscientes y dispuestos estamos en la obligación de ponernos al frente; de estimular a los desganados, de unir y organizar las fuerzas, de dirigirlas en la lucha y desenmascarar las pretensiones del gobierno y de sus agentes infiltrados. A los universitarios de Aragua nos corresponde hacerlo en nuestro estado. Las dificultades y limitaciones que presentan las direcciones gremiales, han determinado que carezcamos en la actualidad de políticas, de planes y de organización adecuados para afrontar, con posibilidades de éxito, la dimensión de un conflicto que traspasa los límites de cada uno de nuestros gremios y núcleos universitarios por separado; que traspasa además las fronteras de nuestro estado y se convierte en un problema de toda la sociedad venezolana. Estas razones obligan a tomar medidas de emergencia; orientadas a superar las dificultades presentes y por venir, entre las cuales pueden estar las siguientes:

1. Constituir de inmediato un organismo con todos los estudiantes, profesores, empleados y obreros, sean o no directivos gremiales, dispuestos a asumir responsablemente la dirección de la lucha a nivel regional (Comité Universitario de Conflicto); que trace las orientaciones al resto del movimiento y se dedique a fortalecerlo; que convoque a todos los universitarios, incluyendo a sus representaciones formales, a unir y organizar las fuerzas para enfrentar este nuevo zarpazo autoritario.

2. Constituir en cada facultad o departamento y núcleo universitario un organismo similar (Comité de Conflicto), conectado y estrechamente relacionado con el anterior.

3. Promover una intensiva campaña de reuniones y asambleas intergremiales para informar, organizar a las bases del movimiento y legitimar los Comités Universitarios de Conflicto.

4. Desarrollar jornadas de propaganda y agitación dentro y fuera de los núcleos universitarios.

5. Organizar foros, conferencias, etc. dentro y fuera de los recintos universitarios.

6. Establecer relaciones de mutua solidaridad y coordinación de luchas con distintos sectores de la sociedad (magisterio, otros trabajadores, estudiantes de educación media, vecinos, colegios universitarios, partidos políticos, ONG, etc.).

7. Impulsar y privilegiar la movilización de calle.



¡LA AUTONOMIA PERTENECE AL PUEBLO Y SE DEFIENDE EN LA CALLE!
¡IMPULSEMOS LOS COMITES UNIVERSITARIOS DE CONFLICTO!

miércoles, 6 de mayo de 2009

El Fascismo Tropicalizado Parte II

Ing. Golfredo Dávila
Secretario General de Vanguardia Popular-Zulia

En el artículo anterior dijimos que en el fascismo se corporativizan las organizaciones sociales al Estado y se ejerce un control absoluto y totalitario sobre la sociedad; por fundamentarse en el irracionalismo se exaltan las emociones, el fanatismo, se destierra la reflexión, coloca la voluntad y la acción por encima de la razón y da rienda suelta al uso de la manipulación, los símbolos y los mitos para conectar al caudillo con la historia y sus héroes, además, aplasta la pluralidad de ideas. Para seguir describiéndolo, hoy hablaremos de las causas del fascismo y su propaganda.


En Italia, la revolución fascista tuvo su origen en el nacionalismo frustrado, la desmoralización y los humillantes efectos de la primera Guerra Mundial, la anarquía registrada en las instituciones principalmente las encargadas de las finanzas públicas, la crisis moral (corrupción), la inflación, el caos económico, el derrumbe del sistema parlamentario y el desprecio por la vieja generación gobernante, cuyos miembros eran repudiados como "asquerosos parásitos que se alimentaban de la mejor sangre de la nación", aspectos que tuvieron mucho que ver con el auge de los sentimientos revolucionarios y el radicalismo, cosa que aprovecha Mussolini, quien conquista la voluntad popular a través de la identificación de un “nosotros” herederos de las glorias pasadas del Imperio Romano, que le sirvió además, para justificar las aventuras militares contra pueblos vecinos. Igualmente, Hugo Chávez llega al poder en medio de una profunda crisis económica y un fuerte deterioro de la institucionalidad democrática, abusa del bolivarianismo y de los petrodólares que le sirven para comprar aplausos y apoyos de gobernantes de otros países.



El radicalismo de Mussolini nunca tuvo su origen en una convicción sincera y reflexiva sino en la necesidad vital de su
personalidad de dar cauce a sus inclinaciones rebeldes, en un mitin el 23 de marzo de 1925, decía, “¡aquí estoy, porque no puedo resistir a la tentación de hacer que escuchéis mi voz!”, imagínenlo en cadenas diarias. Este ejemplo nos sirve de enlace con el abuso de poder que Chávez hace a través de la propaganda; el excesivo culto a la personalidad, la exaltación hasta el cansancio de su imagen, sus largas peroratas, que generan procesos dañinos de alienación de la población, disociación, división ficticia, violencia, inseguridad, odio, entre otros.



Así mismo, el régimen cumple cabalmente con los 11 principios de Joseph Goebbels, jefe de la propaganda Nazi, veamos 3 de ellos: “Principio de simplificación y del enemigo único; adoptar una única idea, un único símbolo, e individualizar al adversario en un único enemigo”, escuálidos, golpistas, terroristas, agentes de Bush, apátridas, pitiyanquis; “Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los errores o defectos propios, respondiendo al ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”, frente a cada crisis, inventa un trapo rojo, insulta, descalifica, provoca hechos de violencia, de tal manera que lo noticioso no sean los problemas más graves, como el desempleo, la inseguridad, el crimen, la inflación, la corrupción, la regaladera, la persecución y represión política en contra de la oposición; “Principio de orquestación: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad.”, es evidente que el presidente y otros voceros tienen 10 años repitiendo hasta el cansancio las mismos ofrecimientos, muchos cayeron en su trampa, pero ya no puede ocultar su fracaso, a pesar que repita mil veces sus mentiras. Y no tiene excusas, porque es el presidente que ha contado con más recursos y poder en toda la historia del país y sin embargo, aplasta la democracia con el autoritarismo, pisotea la constitución, quiebra el aparato productivo en función del “desarrollo endógeno”, habla de soberanía y hoy somos más dependientes que antes, se vanagloria del éxito de las misiones, mientras se agravan los problemas sociales y responde a la participación protagónica con gas del bueno.




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E-mail: golfredodavila@yahoo.es

domingo, 3 de mayo de 2009

El arte de la guerra


Así como es valido en la guerra, en el juego de ajedrez, en un campeonato deportivo o en la competencia comercial; conocer las debilidades y fortalezas del adversario, como las nuestras, para diseñar una estrategia que nos conduzca a la victoria. Debemos aplicarlo en la política; sobre todo cuando tenemos un contendor muy escurridizo, manipulador y perverso como Hugo Chávez, quien tiene una mesa situacional atenta de las inquietudes políticas de la población y bien informada sobre los movimientos y debilidades de sus opositores.

Tal como lo dijo el viejo de Sun Tzu hace más de 2500 años: La guerra esta basada en el engaño y en la utilización de las debilidades del adversario; “Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egotismo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega”.

Recordemos que lo fundamental en la lucha contra este perverso adversario, es atacar su estrategia; incidir en la vacilación de sus aliados y ser contundentes en la ofensiva política para canalizar los deseos de cambio de los venezolanos. Por esta razón, es que no debemos caer en sus provocaciones que buscan crear un estado de necesidad y angustia, orientada a la desmoralización de la población que lo adversa; puesto que aplica los principios de Sun Tzu: “Cuando el enemigo está descansado, sé capaz de agotarle; cuando está bien alimentado, sé capaz de hacerle pasar hambre; cuando está descansando, haz que se mueva”. Otras herramientas utilizadas por Chávez y la mesa situacional de Miraflores, podrán encontrarlas en los 11 principios de Joseph Goebbels que fueron implementados por Adolfo Hitler en al manejo de las emociones del pueblo alemán.

Para contribuir en la ubicación de las herramientas utilizadas por Chávez, podemos señalar parte de los 11 principios de Joseph Goebbels:

-. Carga sobre el adversario tus propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
-. Calla sobre las cuestiones sobre las que no se tienes argumentos y disimula las noticias que favorecen el adversario.
-. Agrupa a tus adversarios en una sola categoría (escuálidos), para facilitar el ataque y el descrédito.
-. Recurre a los complejos, odios y prejuicios sociales o raciales para jugar con las emociones de la población
-. Hay que emitir constantemente informaciones a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

Debilidades que debemos superar los adversarios del régimen:

-. La falta de una correcta caracterización de Hugo Chávez y su régimen. Situación que es reforzada por las corrientes anticomunistas existentes en la oposición y su marcada presencia mediática.
-. Dejar de ver a los afectos de Chávez como un movimiento monolítico.
-. Carencia de una estrategia que rompa con las acciones inmediatistas y parciales.
-. Carencia de una plataforma de lucha que permita orientar las luchas del pueblo y la falta de una propuesta programática que se transforme en una esperanza real para el país.

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miércoles, 29 de abril de 2009

Trabajo voluntario y falsa revolución socialista bolivariana

Orlando Chirino

Siempre hemos dicho que el trabajo voluntario en el marco del capitalismo es esclavitud, y en Venezuela, más allá del
discurso seudo-izquierdista del gobierno, el capitalismo sigue gozando de muy buena salud.
Esa retórica engañosa del gobierno, que pretende imponer a la gente
trabajar sin cobrar, que les exige laborar horas extras gratis, no es más que una estafa encubierta tras las fotos del Che manejando un tractor o cortando caña.
Pero hay una "pequeña" diferencia entre la Venezuela de hoy, donde burócratas y boliburgueses se llenan la boca con la palabra socialismo, y la Cuba de los años sesenta, donde se construía realmente el socialismo, se expropió a la burguesía y al imperialismo, mientras el criminal bloqueo avalado por las burguesías latinoamericanas, iba paralelo a los atentados contra la economía, la infraestructura del país, así como contra trabajadores, campesinos y voluntarios alfabetizadores.

En aquella situación, el trabajo voluntario de todo el pueblo, en defensa de la revolución, se convirtió en una necesidad urgente e imperiosa en el marco de la lucha contra la reacción burguesa e imperialista. Nada de eso esta ocurriendo en Venezuela, de allí que tratar de establecer un parangón entre las dos realidades resulta tramposo. En Venezuela el trabajo voluntario que promueve el gobierno entre empleados públicos, trabajadores de las Misiones y comunidades, no es más que tercerización y flexibilización laboral, reproduciendo lo peor de la explotación capitalista. En nuestro caso, trabajar sin recibir una contraprestación, matizado con el cuento de que se estaría construyendo al "hombre nuevo", con una nueva conciencia social, es falso y absolutamente alejado de la realidad.

Si ya de por si en el capitalismo el trabajo es explotación y extracción de plusvalía en beneficio del patrón, y en detrimento de la satisfacción de las necesidades de hombres y mujeres, imaginemos el significado profundamente retrógrado que es trabajar de gratis en ese contexto.

Por otra parte, el supuesto trabajo voluntario promovido desde el gobierno, tiene mucho de explotación y muy poco de voluntario. Esto sucede debido a que se hace bajo presión y chantaje, particularmente en el caso de los trabajadores del sector público que en su gran mayoría se encuentran contratados a tiempo determinado. Negarse a realizar este trabajo en cualquier empresa del Estado, puede significar perder el empleo como consecuencia de la no renovación del contrato.

Por otra parte, se les pide trabajo voluntario
mientras los funcionarios y burócratas se enriquecen indebidamente, convirtiéndose en la nueva boliburguesía del país. En el caso de las comunidades y Misiones es simplemente una estafa, ya que se les hace creer que esto significaría una mayor conciencia política y social, que iría en beneficio de la construcción de un socialismo inexistente que oculta la corrupción y los desmanes de los burócratas rojos, rojitos.

Por todo ello siempre rechazaremos imponer este tipo de trabajo voluntario en el contexto del capitalismo, y seguiremos luchando por el derecho de los trabajadores a tener un empleo digno y productivo, un salario acorde al trabajo desplegado y a las necesidades del trabajador; derecho a contratación colectiva y a organización sindical libre y autónoma del gobierno y los patronos, así como a la huelga como instrumento de lucha y defensa de los intereses y derechos de los trabajadores. La lucha por estas reivindicaciones básicas es parte indisoluble de la pelea por el verdadero socialismo y por un gobierno de los trabajadores y el pueblo.

martes, 28 de abril de 2009

Revolucionarios contrarios a Chávez

Robin Rodríguez
Dirigente de Vanguardia Popular


Los métodos y la intensidad de la represión aplicada por Chávez, debemos analizarlo como un asunto político, puesto que estamos ante un régimen en decadencia, donde el autoritarismo y la represión seguirán en ascenso como ultima alternativa para sostenerse en el poder. Los escándalos mediáticos, su disfraz de revolucionario y de redentor de los más pobres, sus falsos discursos antiimperialistas y todas esas maniobras que le permitieron confundir a la población, se agota cada vez mas; dado que los venezolanos siguen deseosos de un cambio profundo que le garantice una verdadera democracia, el progreso económico, el bienestar social y la soberanía de la nación; cuestión que está falsa revolución no esta en capacidad de satisfacer.

Hoy mas que nunca debemos mantener firmeza y coraje para enfrentar la agresividad del régimen; pero de igual manera debemos atinar en la conducción política del complejo proceso que vive el país. No basta la protesta o movilizaciones de calles (por muy grande puedan ser), debemos acompañar las acciones del pueblo dotándolas de una plataforma de lucha que resuma sus reivindicaciones concretas, para facilitar su coordinación, concatenándolas con una propuesta programática que apunte a la solución de los problemas económicos, sociales, morales e institucionales que afectan al país. Debemos estimular las acciones de calles pero dotando al movimiento de masas y factores políticos de una estrategia para enfrentar esta falsa revolución; al mismo tiempo debemos cerrarles el paso a las corrientes reaccionarias y aventureras, que pretenden utilizar el malestar del país, para producir acciones que estarían condenadas al fracaso y servirían de justificación para el régimen en el descabezamiento del movimiento opositor.

La teoría revolucionario nos indica que cada momento histórico concreto, amerita un análisis y un tratamiento concreto. De allí ubiquemos que en lo inmediato no esta en juego la cristalización del proyecto histórico de los factores políticos y sociales que nos oponemos al régimen autoritario de Chávez, se requiere una amplia unidad para enfrentar a la reencarnación de Adolfo Hitler en nuestro país. El autoritarismo y la represión no solo se manifiestan contra los sectores de la oposición; dirigentes sindicales simpatizantes al régimen también han sido objetos de atropellos por el solo hecho de defender los intereses de clase obrera y dirigentes de partidos políticos que lo han respaldado, han sido maltratados por no acogerse al capricho de un partido único, que busca acallar cualquier disidencia interna, propio de un régimen militarista.

Pero esta amplia unidad contra el autoritarismo, no debe ser impedimento para que los sectores de izquierda y del progresismo contrarios a esta falsa revolución, busquemos mayor integración para el fortalecimiento de esta corriente. Sobretodo cuando necesitamos desenmascarar en el terreno político y teórico, “el sancocho ideológico" llamado SOCIALISMO DEL SIGLO XXI. El cual representa al fracasado neoliberalismo como políticas orientadas a la expansión de los monopolios mundiales; donde este régimen ha convertido a las transnacionales en socios en la explotación de nuestro petróleo y el gas; el sector financiero internacional aumentó sus ganancias mientras que el país incrementó su deuda externa y han quebrado la escasa productividad que poseíamos; como políticas de claro corte neoliberal, que incrementaron la dependencia de la nación, pero que Chávez disfraza perversamente con posturas seudo revolucionarias.



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martes, 21 de abril de 2009

La insurrección armada

De: Robin Rodríguez

La ofensiva del régimen esta orientada a tres fines: acelerar su proyecto autoritario y totalitario, acorralar a la oposición y reducir al mínimo sus espacios de acción política, a la vez de adelantar su plan gradual de ajustes económicos y fiscales para sortear una crisis que es producto del derroche de los recursos del país, la asquerosa corrupción y su incapacidad para atender los problemas de sociales de los venezolanos; cuadro económico que se ve agravado con la crisis que sacude al capitalismo a escala mundial, donde países de economías dependientes como la nuestra son afectadas.

La radicalización del régimen ante sus adversarios políticos y el autoritarismo contra los gremios y sindicatos que exigen reivindicaciones (incluyendo dirigentes afectos al régimen), esta motivando desesperación en un sector país que podría abrazar el impulso de un insurrección armada contra Chávez; cuestión que amerita análisis para evitar ser tontos útiles a los planes del régimen. Recordemos que los estudiosos de la guerra, como fenómeno político-social que ha estado presente desde la existencia de la humanidad, han concluido que la guerra “Es la evolución de una contradicción y una manera de resolverla”. Partiendo de este concepto, seria un error anteponer la guerra como alternativa a la situación del país, sobre todo cuando es sabido de las provocaciones constantes realizadas por Chávez para crear un cuadro político que le facilite recrudecer la represión y el autoritarismo, como ultima alternativa para sostenerse en el poder, ante los reclamos de los venezolanos por democracia, progreso económico, bienestar social y soberanía nacional.

Entre las tareas esenciales en el actual momento histórico que vive la patria, no se ubica una conspiración o el llamado ha una insurrección armada; sino la unidad de todas las fuerzas democráticas para enfrentar la ofensiva del régimen, la unidad de los sectores progresistas y de izquierda en función de ir perfilando una tendencia de avanzada en el movimiento opositor y la unidad y articulación de las luchas sociales con especial énfasis en el movimiento de los trabajadores y estudiantil. No debemos verla como una alianza coyuntural, ni transitoria o electoral; sino como un acuerdo de largo aliento, que incorpore a todos los sectores políticos y sociales, dando respuestas en todos los terrenos (en el frente institucional, en el escenario de las luchas de las masas, en lo electoral, en lo internacional, etc), teniendo como escenario principal, la movilización del pueblo y la retoma de la calle.

Debemos hacer una profunda revisión de la oposición y sus métodos; es necesario caracterizar correctamente al régimen para ser efectivos y contundentes en cada uno de los señalamientos que se hagan, puesto que sectores reaccionarios y recalcitrantes de la oposición han terminado colocando a Chávez como redentor de los más pobres, dado a sus reaccionarias posiciones. A la vez de definir el carácter y alcances de la unidad; delinear la estrategia a seguir y definir un proyecto alternativo al chavismo. Cada una de estas cosas implican un debate descarnado y profundo, para así poder canalizar el descontento y la incertidumbre que reina el las filas del oficialismo; quienes no deciden dar el asalto por no verse reflejados en una propuesta que encarne sus deseos y necesidades.

Crear un estado de necesidad y angustia en sus oponentes para motivarlos dar movimientos desesperados y así facilitar su derrota; forma parte de los principios del libro el Arte de la guerra de Sun Tzu y que Chávez como Teniente Coronel aplica en la lucha política de Venezuela. Por esta razón, es que no debemos dejarnos arrastrar hacia una situación que no es la que esta planteada en la actualidad en el país.

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miércoles, 15 de abril de 2009

Derecho a la huelga y movimiento estudiantil

Rafael Uzcátegui* / Soberania.org - 15/04/09
Las declaraciones de Carlos Sierra, presidente de la Federación Bolivariana de Estudiantes (FBE) y miembro de la Comisión Presidencial de la Misión Ribas, sobre el llamado a paro convocado por el gremio de maestros para el pasado 25 de marzo establecen un triste precedente en la lucha sindical del país y el papel de los estudiantes ante las luchas de los trabajadores y trabajadoras.


Como se difundió por varios medios de comunicación, el vocero estudiantil criminalizó la acción al calificarla como “ilegal” y “guarimbera” (Agencia Bolivariana de Noticias, 25.03.09).[1] Asimismo, afirmó que los maestros que se sumaran a la paralización serían suplantados por estudiantes y profesores jubilados: “Donde falte un docente se sustituirá y se realizará un acta para que le caiga todo el peso de la ley”, declaró.


El que un dirigente estudiantil defina medidas para contrarrestar una acción reivindicativa de trabajadores y trabajadoras tiene pocos ejemplos en la historia venezolana. Parecen otros tiempos cuando las luchas estudiantiles, alejadas de la acción gubernamental, se solidarizaban con otros sectores en lucha por sus derechos. En su Informe Anual 2008 sobre la Situación de los Derechos Humanos en Venezuela, Provea mostraba su preocupación por el desdibujamiento de la autonomía e identidad del movimiento estudiantil, el cual se había mimetizado con las demandas políticas partidistas abandonando su propia agenda de peticiones, la cual debe priorizar los temas relacionados con el disfrute al derecho a la educación.


El derecho a la huelga se encuentra consagrado en el artículo 97 de la Constitución (CRBV). Asimismo, la Carta Magna, en su artículo 96 establece el derecho que poseen los trabajadores, tanto del sector público como privado, de negociar su contratación colectiva. Para Carlos Sierra, como para cualquier otro ciudadano, los únicos señalamientos válidos contra la iniciativa del magisterio era si la misma había agotado otros mecanismos o si el Estado, el patrón empleador en este caso, había garantizado el desarrollo de las relaciones colectivas o había establecido los canales para favorecer la solución de las peticiones esgrimidas por los diferentes gremios. Si los derechos laborales son irrenunciables, como lo establece el numeral 2 del artículo 89 de la CRBV, el promover acciones en contra de quienes intentan resarcirlos es realizar un llamado al desconocimiento y vulneración de la propia Carta Magna


La Federación Bolivariana de Estudiantes tiene la oportunidad de rectificar y evitar que, como lo han hecho algunos sectores cercanos a la propia Unión Nacional de Trabajadores (UNT) sean recordados como esquiroles. (Laclase.info, 26.03.09) [2] Además de la propia lectura de la Constitución, una revisión de los diferentes pactos y acuerdos por el Estado venezolano, de obligatorio cumplimiento en la jurisdicción interna, ilustra de las normativas internacionales que protegen el derecho a la huelga de los trabajadores y trabajadoras. El artículo 8 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) obliga a los Estados a garantizar el derecho a la paralización parcial o total de actividades laborales. El Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la libertad sindical y la protección del derecho a la sindicación, por su parte, establece en su artículo 3 que las organizaciones de trabajadores tienen el derecho de redactar sus estatutos y reglamentos administrativos, el de elegir libremente sus representantes, organizar su administración y sus actividades así como el de formular su programa de acción. Esta última frase es significativa, pues expresa que la legitimidad de las estrategias de presión adoptadas por el gremio laboral en su labor de exigibilidad de derechos.


Uno de los argumentos aludidos por el vocero estudiantil era la protección del derecho a la educación. Si bien prima dentro de las razones del conflicto profesoral el estancamiento de su contratación colectiva y el desmantelamiento de su seguridad social, los educadores también hacían señalamientos acerca de la ausencia de un seguro escolar y de las deficiencias dentro de las cuales debían realizar su labor. Por ello es un falso antagonismo el enfrentar los derechos laborales de los maestros y maestras contra las garantías de un efectivo cumplimiento del derecho a la educación.


El Comité de Libertad Sindical de la OIT ha establecido, por otra parte, que las únicas excepciones posibles al derecho a huelga son admisibles respecto a los miembros de las fuerzas armadas y policiales, los funcionarios de cargos gerenciales estatales, en situaciones de crisis nacional aguda y los trabajadores en áreas cuya interrupción podría poner en peligro la vida, la seguridad o la salud de toda o parte de la población. Esta última consideración esta pensada para largas suspensiones en sectores de emergencia hospitalaria o en cuerpos de bomberos, por ejemplo, y nunca para la paralización de un día en las escuelas públicas del país para exigir la reanudación y celeridad del pacto que establece sus condiciones de trabajo.


Sobre la posible contratación de trabajadores en sustitución de huelguistas, el Comité de Libertad Sindical de la OIT es enfático al afirmar que dicha práctica menoscaba gravemente el derecho de huelga. Al avalar la implementación de estas medidas, Sierra toma partida por los patrones, el Ministerio de Educación y el Ejecutivo Nacional, y se coloca de espaldas a lo que ha sido la tradición de lucha del propio movimiento estudiantil, no sólo en nuestro país sino en el mundo entero.

La insurgencia en Venezuela

De: Robin Rodríguez
Jamás olvidaré aquella fresca madrugada de septiembre de 1986, cuando me reuní en la ciudad de Barquisimeto con Francisco Jiménez (Uno de los insurgentes fugados del pabellón de presos políticos de la cárcel de La Pica el 6 de agosto de 1977) y con Alejandro Velásquez Guerra (El único comandante sobreviviente de la masacre de Cantaura del 4 de octubre de 1982); para establecer los planes que permitirían la instalación en tres años de un nuevo frente armado que operaria entre los estados Lara, Trujillo, Falcón, Portuguesa y parte del Zulia. Venia de cumplir actividades clandestinas y militares en el estado Zulia, puesto que varios de nosotros tuvimos que suplir la deficiencias dejadas por la detención en el 1983 de Asdrúbal Guzmán Cordero (Uno de los revolucionarios fugados el 18 de enero de 1975 del Cuartel San Carlos, junto a Francisco Prada, Carlos Betancourt y Rafael Uzcategui entre otros) y por la persecución que padecían otros cuadros políticos que fueron enviados a estados lejanos.

Nuestra visión de lucha Popular Prolongada, combinando la organización de las luchas del pueblo venezolano con acciones militares que permitieran construir la fuerza popular y militar que lograría desplazar del poder a las cúpulas del bipartidismo y los intereses transnacionales a los que respondían. Se reforzaba, ya que en nuestro continente existía una gran expectativa por el triunfo en Nicaragua de los Sandinistas el 19 de julio de 1979; en El Salvador y Guatemala aumentaba e incrementaba las acciones político-militares, hasta el punto que el 10 de octubre de 1980 se funda el Frente Farabundo Martí para Liberación Nacional (FMLN) producto de un proceso de integración de varias fuerzas en El Salvador, y el 7 de febrero de 1982, se conformó la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).



La ferocidad de las Fuerzas Armadas Nacionales de Venezuela en defensa del régimen del bipartidismo implantado desde el 13 de febrero de 1959, quedó demostrada durante el periodo 1962-1982, cuando PROVEA estableció en sus investigaciones que durante ese tiempo se produjeron 50 mil detenciones, 10 mil torturados y mil desaparecidos; puesto que esta bestialidad respondía a los manuales de la Escuela de Las Américas con sede en Panamá (pero dirigida desde los Estados Unidos), donde se formaron la mayoría de nuestros oficiales, incluyendo muchos de los hoy en día se llaman revolucionarios o bolivarianos. Entre la lista de atropellos de la FAN y cuerpos policiales, podemos citar la muerte por tortura de Juan Bautista Sánchez (del PCV) durante los años 60 en la cuidad del Tigre; la emboscada a Jesús Márquez Finol el jueves 1 de marzo de 1973 en la avenida Libertador de Caracas; el asesinato del periodista Fabricio Ojeda (de URD) el 21 de junio de 1966, cuando se encontraba detenido en una celda de los servicios de inteligencia militar; el fusilamiento y desaparición de Trino Barrio junto a Víctor Soto Rojas (del MIR) luego de ser detenidos cerca de la población de Altagracia del Orituco; la muerte por tortura de Jorge Rodríguez (Liga Socialista) el 25 de julio de 1976; el mutilamiento de la lengua y desaparición del dirigente estudiantil Noel Rodríguez en junio de 1973 o el asesinato de Alberto Lovera (PCV) apareciendo su cadáver el 27 de octubre de 1965 flotando en el Morro de Lechería.



Pero la represión, la cárcel o la muerte no detuvieron el deseo de cambio de nuestro pueblo. Con la desdicha que las corrientes revolucionarias nos encontrábamos debilitadas y dividas en el momento de agudizarse la crisis del bipartidismo. Vació que fue llenado por muchos de los militares que avalaron por años las atrocidades del bipartidismo. Así como Rosa Luxemburgo y el diputado Carlos Liebknecht de Alemania, cometieron el error histórico de convocar durante el 1918 a una insurrección armada sin antes madurar todas las condiciones requeridas, facilitando su fusilamiento y el aplastamiento de los sectores revolucionarios, lo cual dejó un vacío que permitió que la vanguardia política del pueblo alemán fuera asumida al final, por sectores con intereses oscuros encabezados por Adolfo Hitler. El ascenso de Chávez al poder son esos accidentes en la historia que debemos reparar los revolucionarios junto a sectores patrióticos y progresistas.

viernes, 10 de abril de 2009

La masacre del 11 de abril de 2002

Los disparos que segaron la vida del dirigente revolucionario Johnny Palencia aquel 11 de abril de 2002 en las adyacencias de la estación del metro El Silencio, demuestran claramente que fue acribillado por funcionarios de la Guardia Nacional y no por francotiradores como ha querido hacer ver el gobierno para encubrir la responsabilidad de Hugo Chávez en la aplicación del macabro Plan Ávila (el mismo que aplicó Carlos Andrés Pérez ante los sucesos del 27 de febrero de 1989), el cual es inconstitucional puesto que el mismo, se encubre con una supuesta intención de persuasión, pero que en la práctica es un esquema operativo de la FAN que su aplicación engendra muerte, tal como quedó evidenciado en el genocidio de febrero de 1989.

El repudio de la población hacia el aberrante gobierno de Carmona Estanga y los sectores políticos, económicos y militares que lo respaldaron; ha sido una de las cosas que Chávez ha utilizado para confundir a muchos venezolanos que aspiran castigo para los actores materiales e intelectuales de esa masacre. Independientemente que en el libro Relatos de un subversivo establezco mis dudas sobre el origen de los francotiradores que macabramente actuaron ese día, puesto que fue clara la intención maquiavélica de los sectores políticos, económicos y militares que conformaron la junta de gobierno con Carmona Estanga; también debemos recordar que la agresividad y amenazas hechas por Chávez durante los días que antecedieron los sucesos de abril, dieron comienzo a las "Esquinas Calientes" de Caracas donde eran agredidos todos aquellos que manifestaran algo contrario al gobierno y a la bestial represión por parte de Guardia Nacional hacia las manifestaciones publicas. Pero lo más aberrante fue la utilización por parte de Chávez de los mal llamados "Círculos Bolivarianos" como contención armada contra una población totalmente indefensa, porque de otra manera, no se explica la presencia de tanta gente armada afecta al régimen en el mismo lugar.

Ese día Chávez saltó las normas para la aplicación del Plan Ávila, al dejar fuera de la RED TIBURON al jefe del CUFAN (G/D Manuel Rosendo), quien 10 días antes había hecho la observación sobre lo inconveniente y anticonstitucional del Plan Ávila (la Constitución del 99 expresa que no se debe utilizar las armas contra el pueblo). Pero las reservas morales de la FAN se pusieron aprueba cuando el Vice Ministro de Seguridad Ciudadana, G/D Camacho Kairuz, y el jefe del Estado mayor del CORE 5 de la Guardia Nacional, ordenaron el regreso de este componente a su cuartel, y el TIBURÓN 3 (G/D Efraín Vásquez Velasco), como Comandante General del Ejercito, ordenó el regreso del Batallón Ayala (Unidad letal que posee 41 tanques Dragón-300) y a todos los integrantes del componente ejército a sus guarniciones; quedando demostrado que Chávez no controlaba la totalidad de la FAN. También hay que dejar claro ante la historia que si esos generales no hubiesen actuado de esa manera, el genocidio contra el pueblo superaría la mortandad del sacudón del 89, donde también se ordenó el Plan Ávila.

Algún día Hugo Chávez y el resto de los culpables de esta masacre, tanto del lado del gobierno, como de esos reaccionarios grupos políticos, económicos y militares de la oposición que trataron de utilizar el malestar del pueblo en aras de hacerse del poder en función de satisfacer sus apetencias grupales; encontraran el castigo que merecen, mientras tanto, serán condenados por la historia.

Bien lo decía el poeta Pablo Neruda: “Podrán cortar todas las rosas del jardín, pero jamás detendrán la primavera”. Pueden utilizar con descaro, todos los poderes bajo su control, pueden seguir repartiendo dádivas al pueblo; reprimiendo de manera salvaje a los estudiantes; acusando a todos sus oponentes de escuálidos o sirvientes del imperio, en aras de restarle valor a las denuncias que se hacen; pero jamás podrán frenar el deseo de cambio del pueblo. Las ideas se transforman en fuerza indestructible, cuando prenden en la conciencia del pueblo, y es lo que está pasando en Venezuela.