domingo, 27 de abril de 2014

Insurgente del 4 de febrero califica de apátrida al gobierno de Maduro

Insurgente del 4 de febrero califica de apátrida al gobierno de Maduro
Participé en la insurgencia y conspiraciones de los años 80 y 90, tal como lo describo en mi libro RELATOS DE UN SUBVERSIVO. Durante esos 20 años compartí la lucha con algunos que han ocupado cargos de ministros, vicepresidente, alcaldes y diputados en lo que he considerado desde sus inicios, una falsa revolución.
La bestial represión contra la disidencia política, la entrega de la soberanía del país por ser gobiernos lacayos al servicio de los intereses de las transnacionales y al sector monopólico que afectaban el desarrollo del país y lo condenaban ser un simple surtidos de materias primas; por la utilización y humillación de los sectores más empobrecidos del país en un perverso clientelismo político; la asquerosa corrupción de la cúpula gobernante y los constantes PAQUETAZOS ECONÓMICOS como mecanismos para descargar el peso de una crisis ocasionada por dicha cúpula, en la espalda de los trabajadores y el pueblo. Fueron partes de las razones para nuestra decidida incorporación a la insurgencia; pero resulta que todos esos males son asumidos con descaro por la nueva cúpula podrida que gobierna nuestra patria.
En esta reflexión, no puedo dejar de lado; la existencia de posturas reaccionarias y de ultraderecha en el seno del movimiento opositor. Un claro ejemplo de que dicho sector busca el poder para satisfacer sus ambiciones económicas, lo representó el CARMONAZO en abril de 2002, donde no solo se violentó los mecanismos constitucionales para solventar los vacíos de poder, también se evidenció que el pueblo era el instrumento y no la razón de la lucha. Cuestión que originó que importantes sectores de la Fuerzas Armadas que habían retirado su apoyo al gobierno de Chávez (entre otros el Comandante General del Ejército), se plantearan su restitución en el poder, y de los miles de manifestantes de la marcha más gigantesca conocida el  país, como fue la del 11 de abril, nadie salió luego en defensa de un gobierno compuesto de sectores reaccionarios y hambrientos de poder.  
Estas cosas forman partes de las razones para la existencia de tres bloques: Los opositores duros 22%, los oficialistas duros 27% y el 51% denominados NI-NI o los también conocidos como los no alineados, que en el escenario electoral han sufragado según la oferta y la conexión social de los candidatos. Cuestión que demuestra que el oficialismo ha ganada tantas veces, por la falta de conexión con los interés populares de lo que la gente interpreta como oposición. Que no a entendido que la gente quiere ir a favor DE y no en contra DE. Algo similar sucede con lo que hacen llamados a rebeliones o guarimbas que no logran construir una mayoría en torno a sus propuestas.
Como revolucionario afirmo que el gobierno de Maduro es apátrida, aplica medidas neoliberales y la represión seguirá acentuándose contra la población en general, incluyendo las bases del oficialismo cada vez que asuma reclamos o luchas por sus reivindicaciones. Públicamente siempre he reconocido la existencia de sectores verdaderamente revolucionarios, demócratas, patriotas y comprometidos con los interés del pueblo en el seno del oficialismo; al igual como lo existe en los sectores opuestos al gobierno. Creo que la BOLIBURGUESIA y los sectores reaccionarios de la oposición, además de ser minorías, pueden darse la mano puesto que las razones de su existencia es el poder para sus apetencias grupales.
Por la memoria de los hombres y mujeres como el periodista Fabricio Ojeda, el dirigente agrario Américo Silva, el obrero siderúrgico Alberto Lovera, por la campesina Emperatriz Guzmán Cordero, por el profesor universitario Simón Sáez Mérida… Llegó la hora de la unidad de los dirigentes comprometidos con los cambios que reclama el pueblo venezolano.
Robin Rodríguez CI: 8.344.011 @robinrodriguez  robinr44@gmail.com 

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